
Empiezo, en París el cielo gris comme toujours, fuera hace mucho pero que mucho frío, yo pegada al ordenador con una taza caliente en la mano y mi
echarpe cagoule al cuello. Momento sopor digestión (si, si, por más que lleve años en París jamás conseguiré comer a sus horas). Releo mis blogs favoritos, releo mis revistas favoritas. Pues venga, voy a empezar un blog.
Una de las cosas sorprendentes en Francia es que la revista Elle sale cada semana (jaja, vale hay cosas muchísimo más sorprendentes pero estamos de sobremesa, no?). Pues sí, yo que de natural soy magazine-addict (existirá un grupo de apoyo o algo así?) tener novedad cada semana crea aún más adicción. Y empiezo mi primer post con la portada de Elle de hace dos semanas, imagen que se posiciona directamente al podium de honor de las imágenes favoritas de mi look-book (sí, sí, ésa carpeta enorme dónde guardo mis fotos de looks favoritos, eso también forma parte de mi avidez coleccionista de papel couché, pero ya sería otra historia....).

Esta imagen de Audrey Tatou representa para mí el concepto de elegancia mismo: jean, t-shirt blanco, chaqueta estructurada azul marino (Chanel en este caso, bien sûr) y maquillaje nude. Como único accesorio una cadenita larga al cuello, muy finita, a penas perceptible... y que le da un toque muy sexy, a mi entender, para aquél que se acerca lo suficiente como para percibirla... Además la portada esta en perfecta sincronización con el
artículo de Sophie Fontanel y de Garance Doré en el interior (ésta última una de mis blogueras favoritas!) sobre los detalles sutiles que cuestan muy poco y que tienen el poder de cambiar todo un look (unos botones perla cosidos en un guante, un cinturón fino por encima del abrigo... un poco como esa cadenita fina).
En fin, que Audrey representa aquí la elegancia en la simplicidad que tanto preconizaba en su día Coco Chanel. Y es que me estoy leyendo su biografía, o una de las muchas que están actualmente en el mercado, la que yo leo es de Henry Gidel y me tiene enganchadita mientras espero ansiosamente la película, “Coco avant Chanel”.
Mi otro libro de cabecera en éstos momentos: un pequeño librito con las citas más celebres de la Mademoiselle (éditions du huitième jour), lleno de fotos frente a las cuales babeo (ay) y dónde se pueden leer frases como “le luxe, c’est ce qui ne se voit pas”, “Ce n’est pas la robe qui doit porter la femme mais la femme qui doit porter la robe” o “Si vous êtes nés sans ailes, ne faites rien pour les empecher de pousser”. En fin, se nota que esta mujer me apasiona, no?
...pero tenéis que comprenderme, en una época en la que tragamos tanto bimbollo y tanta tontería por todas partes, una se refugia en lo que realmente persiste, lo bueno.